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jueves, 8 de septiembre de 2016

Pájaros de seda amarilla.








Son una colección de pájaros pintados en los respaldos de un sillón y cuatro sillas.Las encontramos muy deterioradas en un anticuario de Trujillo. De la restauración y el tapizado se encargó mi hermano Pablo; de elegir las telas y realizar las pinturas, yo. El resultado es el que os muestro: un conjunto armónico, no apto para el día a día, pero apetecible para disfrutarlo en cualquier sitio adecuado para ello. Recuerdo que miré muchos libros con ilustraciones de pájaros, ya no me acuerdo del criterio que seguí, quizás me fijé en que fueran azules, por aquello de la armonía en los colores. Espero que disfrutéis con las fotos.  Muchos besos y hasta una próxima entrada.

domingo, 29 de mayo de 2016

Cajones reciclados.








Mirad qué composición más original: unos viejos cajones convertidos en estanterías. Es fácil, sólo tienes que limpiarlos, lijarlos y aplicar la pintura que queramos, acorde con el sitio elegido. En mi caso, lijé la parte exterior y sólo apliqué una capa de cera incolora. En el interior, por el contrario, hice una mezcla, similar a la de la zona frontal de la habitación de mi hija, en un rosa aligerado con blanco. También cambié los tiradores por otros y, además, también los cambié de sitio, en uno de los extremos, así puede colgar collares, foulards o lo que le apetezca. Creo que queda un conjunto armonioso. Esta idea puede modificarse en función del espacio, añadiendo más cajones, de diferentes tamaños y formas-no tienen por qué ser iguales-, entelando la parte interior, pintándolos de diferentes colores, etc...Hay infinidad de combinaciones, como infinitos los gustos. Espero que os inspire. Besos.

domingo, 15 de mayo de 2016

Para recibir.(2)







En una entrada anterior, presenté un recibidor, ideado con mucho mimo. Hoy os presento otro, trabajado de la misma manera. En lugar de un sofá de los años 50, opté por un viejo banco, de carácter rústico, muy antiguo y heredado de mis abuelos. Era de anea, y estaba muy deteriorada. En este caso la restauración corrió a cargo de mi hermano Pablo, verdadero experto en rescatar piezas. Eliminó la anea y construyó un tapizado más seguro, aparte de lijar toda la palillería y de tratarla una por una. El resultado es el que véis.El tapizado es de color granate, al que yo he ha añadido una funda en los mismos tonos. Para acompañar, diferentes cojines y unos cuadros coordinados, el de la ventana, pintado por mí-ya ha aparecido en el blog- y dos cuadros de mi amigo Juan Felipe Pulido. Creo que la atmósfera de este rincón respira bienestar. Será que yo me lo creo, pero vosotros me diréis.

domingo, 10 de abril de 2016

Para recibir.



Me gusta la máxima de menos es más. Muchas veces los elementos más sencillos o denostados pueden proporcionarnos la clave para encontrar un espacio diferente. Este, que podéis observar en las fotos, lo he creado, basándome en este principio. Un sofá viejo que, probablemente habría acabado en la basura, fue la clave. Estaba, junto con otros muebles, en el piso que compramos para reestructurarlo. Era de terciopelo granate, muy similar a los que conformaban los hogares de nuestras madres. Estaba muy sucio, pero la estructura era muy buena, de madera maciza, y los muelles del tapizado también. Por eso aposté por él. Así que lo puse en manos de un tapicero y opté por una tela gris, de trama muy fuerte, en consonancia con los colores del resto del piso. Tapizar con estampados, rayas o cuadros reduce la paleta,aunque parezca lo contrario; los fondos neutros te permiten aplicar notas de color, ya sea en cojines u otros objetos decorativos. Yo me decanté por estos cojines. Además, opté por una mesa muy pequeña, lo justo para ese rincón, en la que coloqué un punto de luz indirecta. Un cuadro, sin marco, que ya ha aparecido en otra entrada del blog, llena la pared, en armonía con los tonos del sofá y de los cuadrantes. Las patas y la media concha del centro del respaldo fueron decapados a mano por mí. Me gustó el color de la madera y decidí dejarla así.
No sé vosotros qué pensaréis, pero estoy contenta con el resultado: una pieza personalizada y diferente preside el recibidor de mi casa. Admito sugerencias. 
   Besos de domingo.

jueves, 24 de marzo de 2016

Ding-dong...



¿Qué os parece?
Una piru pequeñita agarrada a una cometa, pintada en la esfera de un reloj. Elementos sencillos para conformar una nueva idea. Sabríais adivinarla?
Y si no, pues, ya sabéis, os emplazo a la próxima entrega. En ella os explicaré lo que se me ha ocurrido. Como siempre, gracias por vuestra fidelidad.

FELIZ JUEVES DE VACACIONES.

martes, 26 de enero de 2016

Una de nieve.


¿Adivináis qué es esto?
Seguro que si estáis acostumbrados a convivir con la nieve, no tendréis problema. 
Yo lo he rescatado para algo muy diferente. Pero tendréis que esperar a la próxima entrada. En ella os explicaré y podréis ver por dónde se ha deslizado mi imaginación, aunque por la nieve no ha sido.


                                     Besos y abrazoos¡¡


martes, 12 de enero de 2016

Mis sillas, por fin, terminadas.



POR FIN¡¡
Lo prometido es deuda: aquí están las sillas totalmente restauradas y ubicadas en su sitio definitivo.
Como podeís apreciar, he optado por colores claros y neutros. Así se potencia la luz y se gana en ligereza. Una máxima que también apliqué a la mesa: el sobre es de cristal, con lo cual el ambiente parece menos pesado. La tela, como os dije es un algodón muy fuerte, haciendo un pequeño damero, en tono gris claro. Además, para disimular los agujeritos de las chinchetas, opté por un tranpantojo, muy sútil, de florecillas rosas y blancas. Creo que el resultado ha merecido la pena, o, al menos, eso es lo que me parece. Vosotros me diréis. Besos y feliz vuelta a la rutina.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Mi sección vintage: 6 sillas recicladas.






Estas eran las sillas que buscaba para mi salon: de líneas sencillas y de poco peso. Las encontré en un anticuario con ese tapizado demasíado contundente y serio. Así que, ya me conocéis, decidí cambiarlas por completo. Primero, quitamos las chinchetas. Puedo decir con razón que ha sido lo más pesado de la tarea. Había cantidad de ellas, bien incrustadas en la tela y en la madera. Con paciencia y tino fuimos descubriendo el tapizado: unas espumas gastadas que hubimos de cambiar. A continuación, lijé las patas y el respaldo. Como comprobé que este último tenía una buena madera, decidí dejarla al aire, sin tapizar. Para salvar los pequeños agujeritos de las chinchetas hice un pequeño trampantojo de flores. Pero para ello, tendreís que esperar a la próxima entrega. Estoy segura de que os sorprenderá.

        ¡¡FELIZ DOMINGO PRENAVIDEÑO¡¡

lunes, 23 de noviembre de 2015

El rincón de trabajo.



Este es el rincón del que os hablé en la última entrada. En la pared, cuadros de Juan Felipe Pulido, una acuarela de Antonio Jesús Pérez Toranzo y unos tulipanes que pinté hace un tiempo sobre una tela antigua, teñida de té. Me parece una mezcla ecléctica interesante. En otra próxima, os mostraré los de Juan Felipe, en donde investiga  formas sinuosas, provocadas por la utilización, tan especial, que hace de los colores. Una magia que  vierte en el papel, creando universos muy interesante. La acuarela de Antonio tiene la virtud de llevarme a paraísos muy reales, aquellos que disfruté de pequeña en nuestra finca familiar. Cuando lo miro,me traslado a ese época: el campo, plagado de luz, podría ser el que viví de niña. Y ese camino, el que me llevaba al disfrute del sol, del cielo, de los aromas...Gracias Antonio.
Para iluminar la zona, he optado por una lámpara, de pie de madera, envejecida por mi y una pantalla que he entelado con un lino antiguo. El escritorio y la silla completan el rincón.
                    ¡¡ feliz lunes¡¡

lunes, 16 de noviembre de 2015

Mi sección VINTAGE: La silla de diseño ya acabada.


Lo prometido es deuda, así que aquí tenéis la silla acabada y ubicada en su sitio. Está en un lateral del salón, en donde he preparado un ricón de trabajo. Para tapizarla, he elegido una tela fuerte de lino, con un entramado en damero. Un color neutro que casa muy bien con todo tipo de decoraciones y que te permite, si se desea, mezclar con colores más fuertes. Complementando, un cojín riñonero, del mismo tejido, al que he añadido una banda de tela antigua, rematada a mano por mi abuela.
En la próxima entrada os mostraré el resto de esta zona: el escritorio, una lámpara artesanal y una pequeña colección de obras gráficas.
Espero que os guste. 
                   
                      BESOS DE LUNES.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

MI SECCIÓN VINTAGE: ¿Qué os parece esta silla?



Otro cambio. Y ahora le toca el turno a esta silla. Necesitaba una para mi escritorio-ya lo presenté en otra entrada- y, como me suele suceder, no encontraba ninguna a mi gusto, así que decidí hacer lo de siempre: buscar y encontrar alguna que se ajustara a mis exigencias. Por suerte di con esta. Me gustó su forma, el hecho de que era muy liviana y que llevaba una capa de pintura plateada.  Una vez limpia, decidí dar una capa de pintura a la tiza, de color marfil y, después, apliqué cera con color. Una vez secada, lijé en determinadas zonas para que fuera apareciendo el tono plateado. En una de las fotos se aprecia bien. Por lo que respecta al tapizado, eliminé, como es lógico, el antiguo. Puse tiras fuertes de goma, haciendo un entramado de las mismas en el asiento y, a continuación, puse una espuma compacta, previamente cortada según un patrón, a la que añadí una capa de miráhuano para suavizar las formas de la espuma. Por último, coloqué la tela con mucho cuidado de que fuera quedando tensada por igual. Como remate, unos flecos rosas. Pero eso lo enseñaré en la entrada siguiente. El resultado seguro que os gustará.