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domingo, 6 de marzo de 2016

Cojines y círculos.



Un cojín original, en donde los pájaros no son lo más importante, sino la forma de su ejecución: se vislumbra su belleza, pero no se enseña de forma abierta, está deliberadamente oculta. Hay veces que menos es más. ¿No os parece?. Para ayudarme en la idea, practiqué unos círculos, de diferentes medidas, que rematé con unas cadenetas de lana.

          FELIZ TARDE DE DOMINGO¡¡

domingo, 21 de febrero de 2016

cojines y plumas de marabú.



No sé a vosotros, pero a mí estos dos cojines me tienen subyugada. La palabra es un poco fuerte para referirme a una sensación, que podría ser superficial. Para mí no lo es en absoluto: persigo la belleza y ésta puede encontrarse en unos simples cojines. Como estos. El mérito no es mío, es de la tela: sencillamente espectacular. Encontrármela fue un hallazgo. Es una suerte que siempre me acompaña, sobre todo cuando voy de mercadillos. Deben de ser un montón de duendecillos los que me conducen a ellas, y no me defraudan. El resto, lo de las plumas de marabú y la distribución de las telas, es cosa mía: una buena profusión de flores en la parte de arriba y en la de abajo, una tela fuerte, igual que la de la tapicería del banco. En el medio, el detalle glamuroso: unas plumas de marabú en un rosa cálido y fuerte. Una concesión a lo voluptuoso y excesivo. De vez en cuando viene muy bien darle a la casa un aire de fiesta. Y si no que me lo pregunten a mí: cada vez que paso, muy cerca de ellos, las pluman cobran vida y hacen cosquillas a mis ilusiones. Que os aproveche.

domingo, 14 de febrero de 2016

Un cojín lleno de mariposas.



Una idea, telas, botones y una tela antigua dan como resultado este cojín. El motivo central eran las mariposas y lo novedoso plasmarlas de diferentes maneras: de forma tridimensional, como si se acabaran de posar en el cojín, hacer su silueta con una puntada larga y rellenarla de botones, o bien recortar unas mariposas de tela y fijarlas  mediante una cadeneta fuerte, de hilo de bordar. Además pasé por todo el perímetro un hilván de hilo verde, dejándo unos centímetros. También bordé su nombre en diferentes idiomas. ¿Os gusta?

             ¡¡ BESOS DE DE DOMINGO¡¡

martes, 8 de diciembre de 2015

Una ojeada al pasado.


Hoy os presento un bodegón muy querido por mi. Todos sus componentes forman ya parte del pasado, pero siempre los llevaré en el recuerdo.. Conforman  parte de mi memoria sentimental: cojines, lámparas, un cuadro...invariantes que aún repito. Y que dure.

                                                   BESOS DE MARTES.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Unas mariposas sacudiéndose los colores.


Parece que las mariposas se están sacudiendo los colores de las alas. Esa era la sensación que quería conseguir. La tela, en blanco y negro, me dio pie para ello. Pensé que unos toques de color le vendrían bien, así que me puse manos a la obra y esto es lo que salió. ¿Me aprobáis?


                                    BESOS DOMINGUEROS.


viernes, 27 de febrero de 2015

Un cojín -cuadro.



Y ¿Por qué no un cojín de estas características?
Me refiero a la oportunidad de rescatar un momento, un detalle, una sensación. Como el que aparece en la foto. Ya veís que es antigua, con una pátina que solo el tiempo la puede conferir. La tengo guardada y, a fuerza de casi venerarla, se me ocurrió la idea: traspasar a un cojín parte de esa magia. Y. además, conferirle un toque de color. Como los vestidos eran rojos y blancos, no dudé en hacer una réplica diminuta del vestido de mi hermana, para quien iba dedicado el cojín. Pero antes, el dibujo. Me metí en  la tarea con un poco de respeto y de miedo. No en vano, tratar de capturar la impronta de su figura era tarea complicada. Así que cojí lápiz y goma y me dispuse a probar. Hice varios bocetos y, al final, opté por el que creía que se ajustaba más a su personalidad. De pequeña solía tener, casi siempre, anginas, por eso su expresión es muy peculiar, con un rictus que denota  dolor. Creo que eso lo he captado, quizás de una manera rudimentaria. Luego confeccioné el vestido, según las indicaciones que nos dio en su tiempo mi madre: roja la falda y blanco con lunares rojos el cuerpo. A continuación lo pegué con unas puntadas al aire. Además, para conferirle el aspecto de cuadro, corté un óvalo en otra tela más fuerte y, alrededor del perímetro, hice un sobrehilado de lana gorda. Por cierto, yo soy la gordita del collar.
 ¿Qué os parece. ¿Merece la pena? Yo creo que sí y si alguno de vosotros lo desea, me pondré manos a la obra. Ya sabéis que nada me complace más que crear. Besos. Y feliz fin de semana.

domingo, 8 de febrero de 2015

Una espiral en un cojín.


Otra de cojines. En este caso lo he ideado para el recibidor de mi nueva casa. Además he querido coordinarlo con el cuadro que irá encima del sofá. Como podéis apreciar éste, en tonos blancos y grisáceos, sólo lleva una nota de color, que se refleja en el plato y en el lomo del libro antiguo. Por casualidad tenía un trozo de tela en un color similar, así que me puse manos a la obra y, para igualar formas, me decanté por esta espiral, realizada en un tono parecido al del resto del cuadro. Corté unas tiras y fui haciendo pliegues que luego pasé a la máquina. No sé si será una deformación profesional, pero me gusta que sea así. Y a vosotros, ¿Qué os parece?


viernes, 30 de enero de 2015

Una piel que acaricia los sueños.



Ya sabéis que soy una pirada de los cojines. Siempre estoy cabilando sobre nuevos materiales, telas e, incluso, ensayando diferentes formatos. En esta ocasión, me apetecía hacer algo en piel. Una idea que me rondaba en la cabeza desde hacía tiempo. Y, aprovechando que estoy metida en la decoración de mi casa nueva-hoy os enseño solo un poquito- os muestro esta idea ya materializada.
 ¿Cómo lo he hecho?
Ha sido sencillo, creo. Para ello he reciclado una vieja chaqueta, que tenía los delanteros forrados con esta piel. Con mucho cuidado, fui descosiéndolos y, una vez encarados, los fijé a la tela. Para evitar que resbalara la aguja, cogí un papel asedado y lo puse encima. Después fue facil desprender el sobrante. Además las uniones no se aprecian al tratarse de una piel de pelo largo. El resultado es de lo más cálido. Estamos en invierno y se agradece su tacto. Elegí una tela acorde con la funda del sofá que, por cierto, también es muy calentita. Una pieza que compré en un mercadillo y que, ahora me ha venido al pelo. Es de las que se utilizan para confeccionar ropa de abrigo. La compré sin saber muy bien su utilidad, pero ya ha encontrado su sitio. Para mí es una satisfacción inmensa "customizar" los ambientes, hacerlos únicos y, además,  sin gastar demasiado, sólo derrochando imaginación.
¿Qué os parece?
Yo ahora los voy a disfrutar. Un buen libro-"Los años de peregrinaje del chico sin color, de Haruki Murakami"- y un vaso de leche calentita me esperan.

   ¡¡  BUEN FIN DE SEMANA A TODOS¡¡

lunes, 10 de noviembre de 2014

Una amapola amarilla.



Una pintura nueva para un cojín nuevo. La tela es un lino fuerte de color blanco y las dimensiones serán de 50 por 50. Me decidí a pintar una amapola amarilla como único motivo y, además, escribí su nombre científico en el pie de la flor, como si se tratase de un cuaderno de campo. Me gustó el resultado por su sencillez,¿Y a vosotros?            
       
                                    ¡¡ BUEN LUNES A TODOS¡¡

sábado, 27 de septiembre de 2014

Un cojín enamorado



Un sencillo cojín, elaborado con retales de telas, en forma de corazón y cosidos a mano con un pespunte largo. Se completa, en diferentes lenguas, con la palabra amor. El tono, un salmón claro, conjunta con los estampados de los retales elegidos. Así que, ya sabéis, si teneis por casa, que seguro que sí, algún retal de tela, esta sería una buena solución para darle utilidad. Animáos.
Por cierto, este es el último motivo del bodegón que os presenté hace algunas semanas. 
En próximas entradas os iré mostrando los progresos de mi "Sección Vintage".

jueves, 11 de septiembre de 2014

Mariquitas en un cojín.




Hoy os presento uno de los cojines del bodegón. ¿Os acordáis de las mariquitas de nuestra infancia? Yo tenía muchas, y fueron una ilusión más para mí. Así que se me ocurrió ponerlas en este cojín. Y como no podía ser de otra forma, las ideé para Julieta relatos, la muñequita de mi logo.¿Os gusta el resultado? Ya tengo algún que otro encargo. Pero esta vez será en forma de cuadro y personalizado. Una buena idea para regalar. Si os animáis, yo estaré dispuesta a hacerlo. ¿Que mejor que recordar nuestra infancia con un cuadro de mariquitas en donde la protagonista seas tú?

viernes, 11 de julio de 2014

Unos cojines para una boda.



Estos cojines se van de boda. Y lo digo porque es el regalo que he ideado para un enlace muy especial. Se casa Javier, el hijo de mi prima Cheli, con Inés, una catalana estupenda. Así que ¡¡felicidades¡¡. Y que suenen campanas de boda.

domingo, 27 de abril de 2014

Sobre poesía y telas.


Yo creo que el lema estampado en el cojín es de lo más acertado. No me lo invento yo. Venía inscrito en la tela que, como me suele suceder, estaba esperándome para que me la llevara. Puede sonar pretencioso, pero es la verdad. Hacía tiempo que me rondaba la idea de adquirir una tela con letras para entelar un mueble.Más adelante os hablaré de él. Y, como ya habréis adivinado, me la encontré en uno de mis mercadillos. No sólo tenía letras, además frases enteras en diferentes idiomas. Hablaban de poesía, como guinda del pastel. Me encantó al instante y, enseguida, ideé este cojín que bien podría valer para rendir un homenaje a todos aquellos que alimentan nuestra alma. Poetas que manejan las palabras sin miedo y nos introducen en "Macondos" mágicos e inexplorados. Y lo hacen con una capacidad innata para ponernos el vello de punta al tiempo que las emociones.Va por ellos.
Para, además, dar un toque de color al cojín, imaginé unos pétalos cayendo sobre la tela. Fue la inspiración que me vino después de transcribir estas palabras. ¿Qué os parece?

miércoles, 23 de abril de 2014

Una mascota y una sonrisa.

A lo largo de mi vida he pintado muchas mascotas: perros, gatos, periquitos, incluso alguna que otra rana. En este caso, además, una vaquita. Una mascota mini para los sueños y juegos de mi hija. Quiso que "la inmortalizara" en uno de sus cojines y aquí la tenéis,  vigilando, como siempre y por partida doble, el espacio que, cada vez que vuelve, se llena con su sonrisa. Como la de la vaquita.
¿Os gusta?

lunes, 24 de marzo de 2014

Otro de los cojines primaverales del bodegón.

Es otro de los cojines que aparecieron la semana pasada en el bodegón. En él pinté, como podéis observar, un cesto de flores blancas y lo rematé con un cordón de madroños en el mismo tono. El fondo gris, una vez más, hace resaltar sobremanera el conjunto, dándole la apariencia de cuadro.¿Qué os parece?

                          ¡¡BUEN LUNES¡¡

lunes, 17 de marzo de 2014

Un cojín-cuadro.

Uno de los primeros elementos del bodegón de ayer. Un cojín en el que he pintado un vaso de cristal con una cala exótica dentro. Motivos sencillos, pero suficientes. A veces, es la mejor receta para que el conjunto no resulte agobiante. Además, el contorno lleva un fleco gordo en rosa, un contraste que casa con los colores centrales del dibujo.

lunes, 13 de enero de 2014

Un cojín-cuadro.

Otro cojín más para la colección. En este caso, sobre una loneta beige, he pintado unas orquídeas, en una paleta variada de tonos, dentro de la gama de los calientes. Es un cojín, pero a mi se me antoja un cuadro. ¿Y a vosotros?
                                     ¡  FELIZ LUNEES...¡

lunes, 30 de septiembre de 2013

Mis cojines favoritos.

Hola a todos. Después de este largo fin de semana, vamos a seguir hablando de telas. Hace poco os enseñé un cojín elaborado con una tela, de trama muy fuerte, que había pertenecido al ajuar de mi madre. La tela de éste, también. Es más suave y cálida, aunque no por ello menos fuerte. Además, es única, porque fue manufacturada en el telar de la familia. Una verdadera joya. En ella plasmé unas peras, de un color parecido al vino. Una más sobre frutas, de las muchas  que realicé hace ya algún tiempo en tramas diferentes.. Fue como una fiebre, que hoy aún perdura. Aunque la intensidad sea diferente. Para realzar el conjunto, cosí un bies de un color parecido al de las peras por todo su perímetro. El cojín es pequeño, pero se disfruta de igual manera. ¿No os parece?

lunes, 23 de septiembre de 2013

Costales y cojines.

Ya sabéis de mi pasión por las telas. De ellas me gusta todo. Su textura y  colorido son para mí motivo  de inspiración. Como la tela de la foto. La encontré en la habitación de los baúles de la casa de mis padres. Estaba guardada, junto con otras, que ya os iré mostrando, en un arca muy profunda. A medida que las iba extrayendo, notaba su consistencia sobre mis dedos y lo que podía hacer con cada una de ellas. Ésta formaba parte de los costales de trigo de la dote de mi madre. Su trama enseguida me subyugó. A pesar de que era muy dura, supe qué hacer con ella, una vez tocada y acariciada.  Aquí tenéis el resultado: un cojín, que "será para toda una eternidad". No he visto tela más consistente. A prueba de todo. Y también a prueba de mis pinturas. Al principio fue costoso imprimirlas en semejante trama, llena de hebras fuertes e, incluso, de fragmentos de lino. Después, con más cabezonería que paciencia, logré pintar este pato, uno de los primeros de una serie de muchos. Lo tengo como una reliquia en el salón de mi casa. De vez en cuando lo miro, lo acaricio e, indefectiblemente, acuden los recuerdos. Y en ellos me reconozco. No podía ser de otra manera.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Un poema y un cojín.

Cuando me pongo a la tarea de elaborar un nuevo cojín, siempre barajo posibilidades. Me gusta sorprender. Salirme de los cauces establecidos e ir un poquito más allá. Y se me ocurrió que un poema corto podría ser un buen motivo para estampar en el trozo de tela que tenía entre mis manos. La elección del mismo no fue fácil. Ya sabéis, no podía ocupar mucho espacio y, además, debería elegir un tema que interesara a todo el mundo. Así que, me puse a ello y encontré uno de Gerardo Diego, que se amoldaba a lo que necesitaba en esos momentos. El tema era universal, de modo que el éxito podía  estar asegurado. También pinté un trampantojo, simulando un paño de hilo bordado. Y unas plumas, por aquello tan recurrente de lo ingrávido de la existencia y demás cuestiones folosóficas...
Por si alguien no lo sabe-cosa que dudo- Gerardo Diego fue miembro de la Generación del 27. Y uno de los responsables de la introducción de ciertos movimientos de vanguardia en las letras castellanas.


Seguro que Jacinta se lo sabe de memoria. Hace ya algún tiempo que lo disfruta. Y que sea por mucho más.