domingo, 29 de enero de 2017

Sartenes e imaginación.










Cualquier objeto puede ser adecuado para crear. Como estas sartenes. Además, se les otorga un nuevo papel, ya que el suyo ha quedado relegado al olvido. Una manera de rescatarlas. Las sartenes se las debo a mi compañera Eva, sabedora de mis aficiones. La idea, a mi imaginación. Pensé, cuando me las confió, que algo saldría. Dejé que pasara un tiempo hasta que surgió: las pintaría de blanco y sobre ellas, un trampantojo. Me puse a la tarea y este es el resultado: bodegones conformados con elementos diferentes que parecen prestos para que los cojan. Esta era la sensación que quería expresar. No sé si lo habré conseguido. ¿Que pensáis vosotros?
Eva te debo algunas más.

jueves, 5 de enero de 2017

La importancia de los detalles.













Hace muchos años, en uno de mis primeros viajes a Galicia, de la mano de mi tío Higinio, tuve la oportunidad de disfrutar de aquella tierra mágica. También, y , en este caso, de la mano de su hija Cheli, de un ambiente especial, o, al menos eso me pareció. Después de estar en una discoteca de moda en Santiago, uno de los amigos de mi prima nos invitó a su casa. Al entrar en ella, me pareció que respiraba una atmósfera especial, con la que enseguida conecté. Los muebles, los cuadros, las tazas e, incluso las cucharillas tenían un marchamo diferente. Me sentí muy bien, como si algo en mi interior hubiera conectado con la sensibilidad que se respiraba en la casa. Fue el inicio de una pasión en mi vida, la de crear espacios agradables y únicos, que trascriban el espíritu de las personas que los habitan, porque, al margen de lo que puedan tener de frívolos, son un reflejo en el que mirar y descubrir. Y los detalles ayudan. 
Hoy os enseño algunos, creados dando la vuelta a los objetos cotidianos. Una chispa y ¡zas¡ surge la idea.
Como el de las tazas, utilizadas, no para la función para la que fueron creadas, sino como soporte de un centro, del que puedes extraer frutos secos, bombones o gominolas. O como la sopera, que pocas veces se utiliza y que, merced a ese revoltillo de ideas, se ha convertido en un centro, que aloja flores secas, pequeñas bolas o florecillas. O, como el expositor para huevos pasados por agua, que he rellenado de pétalos.  Además, en lugar de exponer tazas iguales en esta merienda, he utilizado diferentes modelos.¿Os gusta?
    
                  FELICES REYES MAGOS...

martes, 20 de diciembre de 2016

Madroños en mi árbol de navidad.








Hola a todos de nuevo. Quiero desearos todo lo mejor en estas fiestas que se aproximan. Unos días propicios para los recuerdos. Ahondar en ellos y revivirlos es lo que me gusta hacer. Algunos son tristes, pero me quedo con los buenos. Como los momentos que pasaba en la camilla de mi abuela, al olor del brasero de picón, mientras la veía hacer punto y me enseñaba a elaborar madroños. Me encantaba ver cómo iba dando vueltas y más vueltas, con una gran hebra de lana, al orificio del cartón circular que construía para la ocasión. Y sobre todo, cuando cortaba toda esa lana y, como por arte de magia, aparecía el madroño. Me encantaba acariciarlo y pasarlo por la nariz y la cara. Su cosquilleo hacía sentirme féliz. Por eso  he decidido reinterpretar el árbol de todos los años con muchos madroños, a los que he añadido espejos y círculos de nácar a modo de bolas. Espero que os haya gustado. Muchos besos y hasta el año que viene.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Pájaros de seda amarilla.








Son una colección de pájaros pintados en los respaldos de un sillón y cuatro sillas.Las encontramos muy deterioradas en un anticuario de Trujillo. De la restauración y el tapizado se encargó mi hermano Pablo; de elegir las telas y realizar las pinturas, yo. El resultado es el que os muestro: un conjunto armónico, no apto para el día a día, pero apetecible para disfrutarlo en cualquier sitio adecuado para ello. Recuerdo que miré muchos libros con ilustraciones de pájaros, ya no me acuerdo del criterio que seguí, quizás me fijé en que fueran azules, por aquello de la armonía en los colores. Espero que disfrutéis con las fotos.  Muchos besos y hasta una próxima entrada.

domingo, 28 de agosto de 2016

Trampantojos en un postigo antiguo.










Después de este inciso veraniego, aquí estoy de nuevo, dispuesta a ofreceros algunos de mis trabajos. El que os muestro lo he realizado durante este tiempo de descanso. Se trata de un cuadro muy especial, realizado con la técnica del "trampantojo". El soporte no es el lienzo tradicional, sino un postigo antiguo, con cuatro cuarterones. Cuando lo compré no sabía muy bien qué hacer con él, hasta que, cabilando, di con esta idea: los cuarterones, a modo de cuadritos pequeños, me proporcionarían el soporte, el resto sería el marco. Así que me puse a la tarea. Barajé diferentes opciones: pensé en hacer pequeños collages, pegando elementos diversos para crear texturas, pero la idea de estar al aire no me convenció. Por fin, me decanté por estos trampantojos, que simulan flores colgadas para su secado, sobre papeles antiguos, sacados de un misal. En conjunto, simulan los preparativos para hacer un herbario, sobre todo por estar colgados de unas cuerdas y sujetados por pinzas viejas. O eso es lo que me parece: me imagino a las monjas del convento- porque de uno de Plasencia viene este postigo- afanadas en sus oficios y este, el de confeccionar un herbario, podría ser uno de ellos. Por lo demás, deciros que las flores las he cogido de mi jardín, son modelos reales, así como la cuerda y las pinzas. Además, como podéis ver en la sucesión de fotos, al postigo le apliqué una pintura blanca, que después envejecí.
¿Qué os parece?

domingo, 31 de julio de 2016

Periquitos y una idea nueva.

Esta fue la idea: unos periquitos de mi jardín. Los deposité en una tela neutra, les añadí unos madroños y una cuerda y los capté en varias fotos, mirando el punto de luz, para captar su proyección en la tela.
Como podéis apreciar, los pinté en esa misma tela, modificando en parte el modelo. Estaba contenta con el resultado y barajé posibilidades: no quería otro cuadro, así que, después de pensar, me decanté por crear un bolso con este motivo, simulando sensación de realidad. Con las oportunas sombras pintadas, ofrecen una trampa al ojo-de ahí que se llame trampantojo- creando ese efecto tan real. Me gusta pintar trampantojos porque se crean sensaciones estupendas, al tiempo que juegas con todo aquel que lo mire y se sorprenda. Un guiño especial y una forma peculiar de querer algo diferente.
Una vez dadas las sombras, y elegida la tela de color beige, similar al saco, pero más suave, decidí pegar el motivo de forma rudimentaria, aplicando unas puntadas fuertes alrededor.
Para que fuera más sólido, hice una base rectangular, añadí miráhuano en el interior y un forro estampado. Lo fui armando y, antes de cerrar las costuras, introduje entre ambas telas, las asas, realizadas con las mismas telas. Y ahí tenéis el resultado. Espero que os guste y os sirva de inspiración.
Como "guinda del pastel, tricoté una hoja y añadí los mismos madroños del cuadro.

¡¡ FELIZ AGOSTO Y MUCHOS BESOS.

sábado, 2 de julio de 2016

Piru Matilde.











Otra Piru personalizada: Matilde.
La verdad es que cuando me encomendaron el trabajo, como casi siempre, tuve dudas: es dificil encarar la tarea de realizar una muñeca que resuma la esencia de la persona a la que va dedicada. Pero me decidí, sobre todo porque la pasión me puede. Como es lógico ciertas personas, entre ellas, Luis, su marido, me aportaron datos sobre su manera de ser y también fotos, porque personalmente apenas la conocía. Fui madurando la idea durante algunos meses. Estuve meditando sobre su fisonomía y la manera de conformarla en la vestimenta de la muñeca, así como el peinado que iba a realizar o cómo debería ser su expresión, el color de los ojos etc...Como me dijeron que era muy coqueta-las fotos lo confirmaban, opté por un modelo, tipo Chanel : un tres cuartos en tono coral que forré con la misma tela que el vestido, al que añadí unos avalorios en los bajos y en el escote. Con la misma tela, confeccioné un bolso limosnera, al que añadí unos "charmes" en los mismos tonos. También me "soplaron" que era muy dinámica y le gustaba vestir de forma desenfadada, de ahí la camiseta y los vaqueros customizados. No podía obviar su trabajo, el magisterio, así que puse unas letras en el fondo, también pintado por mí y, dentro de un bolso transparente, incluí un librito. Era lo mínimo para homenajear una labor importantisima, a la que debes añadir muchas dosis de vocación, paciencia, cariño, profesionalidad y, sobre todo, coraje para enfrentar el día a día. Sé que ha sido una estupenda docente: 37 años de dedicación exclusiva lo dicen todo de ella. Toda una vida entregada a ese oficio, a veces tan denostado, de conformar el futuro de muchas generaciones. 
Va por tí Matilde. Disfruta de tu jubilación, te la tienes ganada y merecida. Yo, te lo deseo de todo corazón.
Y que disfrutes de tu muñeca.