viernes, 5 de julio de 2013

Mis collages favoritos. III.

Es otro de mis preferidos. En él quise atrapar un tiempo que, aunque se ha volatizado, permanece encerrado en el cuadro. Un día de playa, y mi hija, son las protagonistas. No quería entrar y miraba dubitativa a la cámara, todavía desubicada del entorno. Por eso arropé el conjunto creando una pátina especial, en la que predominan los colores de fuego, en un lado, y los fríos, en el otro. Unos representan el calor que le da de lleno en la cara y en el cuerpo y los de la derecha inciden en el agua del mar y del cielo, vistos en la lejanía. Simulé burbujas, por lo que tienen de etéreas e inconsistentes y pegué bolindres de colores. En uno de ellos, parece atrapada una paloma, preparada para echar el vuelo. Incluso podría verse una tortuga voladora. Después ideé unas frases, cuyas palabras parecen también flotar por el cuadro. Creo que fueron premonitorias. No para la paloma que aún permanece encerrada. Sí para mi hija, que ya ha comenzado a volar sola. Y, por cierto,  muy bien.
¡Ah¡ se me olvidaba un detalle muy importante: las flores que aparecen pegadas en uno de los laterales son el elemento conductor. Las cogió mi hija esa mañana de uno de los jardines que circundaban la playa y las metió entre las páginas del libro que leía en esos momentos. ¿Una coincidencia?. No sé. El caso es que las descubrí por casualidad cuando me disponía a realizar la composición. ¿Telepatía? Tal vez. Sea como fuere, forman ya parte del cuadro. Y del trocito de vida que rescaté para mi hija.
                                                     ¡ BUEN FIN DE SEMANAAAA...¡

1 comentario:

  1. Aunque ya había visto ésta entrada y aunque ya sabes lo que opino de ella y de mi queridísimo cuadro, te escribo para recordarte la ilusión que me hace que nos incluyeras al mar, a las burbujas y a mí en tu blog. Eres la mejor mami del mundo y punto.

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