lunes, 17 de marzo de 2014

Un cojín-cuadro.

Uno de los primeros elementos del bodegón de ayer. Un cojín en el que he pintado un vaso de cristal con una cala exótica dentro. Motivos sencillos, pero suficientes. A veces, es la mejor receta para que el conjunto no resulte agobiante. Además, el contorno lleva un fleco gordo en rosa, un contraste que casa con los colores centrales del dibujo.

6 comentarios:

  1. Creo que es por los reflejos del cristal. Como siempre, encantada por tus comentarios. Besos.

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  2. Es sencillo y por eso me gusta. Y original.

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  3. Tienes razón, a mi me gustan las cosas sencillas. Saludos.

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  4. Furnitures and carpets17 de marzo de 2014, 14:10

    Gracias a Internet y, a pesar de la distancia, puedo deleitarme con su blog. Lo hace muy bonito. Felicitaciones, Graciela.

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  5. Pues qué alegría constatarlo. Saludos.

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